Estas muy enojada por la injusticia, triste por el desapego, y en lugar de gritar, llorar, quejarte, te vas a escribir. Cuando lo hacés, tenés la obligación de no mencionar personas, de hacerlo de manera que otro pueda leerlo sin encontrar culpables reconocibles, pero si que sientan lo que vos sentís. Para eso tenés que evitar el uso de nombres, y poner en práctica las estrategias y recursos discursivos que se te ocurran.
viernes, 16 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)